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martes, 16 de marzo de 2010

Espejismos

Ya hace algún tiempo que asumió que su vida estaría rodeada de soledad. De hecho se la autoimpuso cuando la gente empezó a fallarle. Primero fue la pareja. Descubrió que tenía a su lado un desconocido, apático hacia ella y que se movía por necesidades primarias...tan lejos de las necesidades de ella y de sus inquietudes...que se vio obligada a tomar la decisión de separarse. Separarse para liberarse del rastre que la impedía a ella avanzar.


Y creyó recuperar el control de su vida. Y la sensación de libertad la invadió a través de cada poro de su piel. Y se probó hasta donde sería capaz de llegar. Y se sumergió en un mundo nuevo, totalmente desconocido para comprobar qué había más allá de las paredes que la habían envuelto durante más de veinte años. Y descubrió una gama de colores que nunca imaginó, que sólo había leído en las páginas de libros convencida de su inexistencia. Y voló, y vivió, y soñó....pero también, al poco tiempo, se chocó, se decepcionó, se sintió vacía, se sintió marioneta de sí misma....y comprobó que el lastre mayor que había soportado toda su vida era ella misma.


Los nuevos 'amigos' desaparecieron aún más rápido de lo que aparecieron, los 'viejos' amigos volvieron a sus vidas, y la familia pronto sintió que no era necesario hacerse presentes para ella, puesto que ella había 'rehecho' su vida velozmente. Y pasó justo lo contrario que dicen que ocurre en las dietas, que los quilos que se pierden rápido en seguida se recuperan, y los amigos que se hacen rápido en seguida desaparecen.


Y sin otra cosa con que llenar su vida se volcó en sus hijos. Y quiso controlar cada uno de los momentos de sus vidas...pero era tarde. Los hijos pasaban algunos fines de semana y la mitad de las vacaciones con su padre..y cuando estaban en casa ya no necesitaban que ella estuviera allí. La adolescencia de sus hijos la relegaba a una posición de madre en stand by, apagada pero preparada para activarse con sólo darle a un botón. Atrás quedaron los tiempos en que ella era imprescindible para ellos. En que ella les acunaba en sus brazos para alejar los malos espíritus. En que sólo la seguridad de ella curaba esos pequeños males de la infancia. Ahora su papel era una paciente espera para ser necesaria, aunque sólo fuera para hacerles la cena, plancharles la ropa, o ayudarles con un trabajo que dejaron para el último momento.


Y mientras un sábado sus hijos disfrutaban de sus amigos uno en el cine y el otro en un parque, ella se hundió en su sofá, y se contempló reflejada en el televisor apagado. ¿Qué había hecho con su vida? ¿A dónde había conducido sus pasos? Sólo tres años la separaban de aquella mujer vital que sentía que había tomado la mejor decisión de su vida: recuperarse. Sólo tres años bastaron para matar la ilusión, las ganas, el deseo, la esperanza...Sólo tres años pueden ser toda una vida. Una vida llena de todo, donde el tiempo es un valioso tesoro que pedimos a la lámpara de Aladino, para seguir llenándolo de tantas actividades que tenemos previstas. Y tres años más tarde frotamos insistentemente esa misma lámpara para pedirle al genio que pasen ligeras las horas porque nada tenemos para llenarlas. Y a estómago vacío sólo lo vence el sueño que aligera el tiempo. Y ella engaña su corazón durmiendo mientras la vida se cierne sobre ella con las mismas paredes que nunca adivinó...las paredes que forman su mente.


Este final me ha recordado una película protagonizada por Ariadna Gil, 'Ausentes'. Si alguien no la ha visto os la recomiendo. Hasta a aquellos que el cine español no os acaba de convencer, creo que esta película os puede sorprender.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

'Esta noche no es tan rara'

Dani Flaco es uno de esos cantautores que descubres en un momento de crisis existencial, con letras entre críticas y regodeantes en la miseria humana. Tiene su puntito morboso, cínico y un sentido del humor que me enamora....confesión primera: me gusta este chico.



Fui a verle en concierto sobre mayo de este año, creo. Actuaba en la sala Privat de Mataró, un espacio encantador, sin aglomeraciones y lo suficiente pequeño como para sentirse próximo. Creo que la mayoría de gente no debían ni saber quien era ese personaje. Yo, en cambio, canté todas y cada una de las canciones. Un dueto entre Dani y yo, él en los escenarios y yo entre el público.


En fin...


El caso es que el otro día fui a la misma sala, acompañada de la misma persona que entonces. El concierto era de Carabina 30 30, un grupo de músicos y autores de canciones para otros. Al llegar, aún no habían abierto, la gente estaba ocupando la acera amontonados. Sin saber dónde estaba el principio y el final de la cola, nos acercamos. Levanto la vista un momento y le veo allí, apoyado en un coche y sonriendo. 'Está ahí Dani, le has visto?' 'Dani? Qué Dani?' Nos retiramos al final de lo que parecía la cola y le concreto...Dani Flaco. Le busca con la mirada y lo localiza. Me encanta ese chico. Brillo en mis ojos. Mi acompañante me propone acercarnos en busca de una foto o algo similar. Me niego. Mi timidez me supera. Acepta mi negativa sin entenderla.


Pero quiso el destino que entre ese batiburrillo de gente que se agolpa hacia las puertas que se abren, se colocara Dani justo detrás de nosotros. No pudo callarse y soltó su rollo. Dani debe estar flipando. Nadie le había reconocido, y sin embargo, un muchacho le está contando que yo soy una fan de él tremenda, que me se todas sus canciones, que fui a verle a ese concierto en ese mismo local, que yo era la que cantaba en el gallinero....Dani sonríe (qué va a hacer ante tal 'momento friki'?) y me arrea dos besos 'Un placer....??...tú sabes mi nombre, pero el tuyo?' 'Lena'...No es suficiente con ese momento de verguenza, sino que el muchacho le pide que me firme un autógrafo (que nunca he entendido para qué sirven y qué motiva a la peña para pedirlos). Lo firma. Mi acompañante feliz pensando haberme hecho feliz. Yo, sinceramente, me sentía un tanto ridícula.


Entramos. Dani es colado por la face y colocado en lugar preferente. Nos sentamos en una mesa reservada cerca del escenario...una de las, quizás, quince mesas. Dani está en otra, en primera fila.


Empieza el concierto con otro cantautor al que, curiosamente, también conocía, un tal Rojas. Le sigue Carabina 30 30. Empieza el concierto. Mola. Canciones de Sabina (en su mayoría), Luz Casal, Miguel Ríos y de grupos que ya no existen y que ni dios conocía. Yo canto. A mitad del concierto Pancho Barona hace una pausa comentando la presencia de otro cantaautor entre el público, al que invita a subir al escenario a cantar alguna de sus canciones. DANI FLACO.


Qué guay!!! Voy a volver a escucharle...¿He dicho en algún momento que me encanta ese chico?...Aplausos. El sube. Saludos cordiales entre ellos. Le sacan una guitarra. Se sienta. Agradece aplausos. Felicita a los que le han precedido por su música. Y empieza a tocar con la cabeza gacha, mirando las cuerdas de su guitarra. Para. Levanta la cabeza. Mira al frente. Y dice...' Estaba pensando...alguien me ha dicho hoy que tengo una fan que canta mis canciones, que se las sabe todas....y curiosamente, esa fan está hoy aquí, en esta sala....Me preguntaba si querría cantar conmigo también esta noche.' TIERRA TRÁGAME! Obviamente me hice la sueca. Vista en la cerveza y el cigarrillo que me estoy fumando. Concentrada como si con sólo mirarlos pudiera consumirlos. 'Veo que es un poco timidilla....Lena, por favor...' Y mi acompañante que me insta a levantarme. Lo hubiera matado de haber sido capaz de moverme. Pero no puedo hacerlo. Con bromas Dani intenta quitarle hierro al tema y dice conformarse con que cante yo desde mi sitio, pero que quiere oirme. La gente me mira. Y Dani empieza a tocar, tras pedir que bajen la acústica. Y yo....canto bajito....al principio....luego me suelto. Una canción y la siguiente.


Dani pasa los bártulos a Carabina y sale del escenario dando las gracias a todos y especialmente a mi. El concierto continua sin más percances. Yo soy incapaz de dejar de pensar en lo que ha pasado. Mi compañero encantado por esa aventura...yo muerta de verguenza. Al finalizar el concierto, y cuando ya nos íbamos a ir (momento en que desmontan sillas y mesas para dejar libre la pista de baile para la música de la noche, esta vez homenaje a naranijto, pa'morirse), nos intercepta Dani. Un par de besos, gracias, te invito a una copa anda, qué verguenza, me ha gustado...me mira, le miro...me mola este tipo...
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El sábado actúa Dani Flaco en la Plaça Catalunya dentro de la programación de actos de las Festes de la Mercé. Allí estaré si nadie lo remedia.