No debería permitir que me hicieras más daño. Siento cada una de tus palabras escritas en un mail, en un burofax o en una propuesta de convenio como una agresión contra mi persona y contra la de mis hijos. No acabo de encontrar la fuerza para que tus agresiones no penetren en mí. Intento buscar la paz interior que haces trastabillar con cada uno de tus movimientos y sólo consigo sentirme cada vez más pequeña y cada vez más vulnerable.
No sé qué quiero. Sí, sé qué quiero. Quiero vivir tranquila. Pero no sé con qué fórmula me sentiré así. Liberarte de toda obligación? No, eso hace que tenga miedo a los reproches de mis hijos cuando pasen semanas sin que les llames o sin que vengas a verles. Obligarte a estar con ellos en ese mínimo tiempo que estás dispuesto a comprometerte? No, porque no haces que los niños se sientan queridos, sino que sienten que sobran en esta nueva vida que te has montado.
¿Qué quieres? Ten cojones para decirme de una puta vez qué coño quieres de nosotros. Amargarme? ya lo has conseguido.Que los niños sientan que te estás desconectando de ellos? ya lo has conseguido. Qué más quieres? Nos tienes en tus manos, vulnerables a todo, a expensas de cada uno de tus jodidos movimientos, con temor a que pasen los quince días en que estamos sin tí para volver a estar contigo. Eres cruel y no sólo conmigo. No te importan tus hijos, lo has demostrado. Ni les llamas para saber cómo están, ni te preocupa cómo les va en el colegio, ni siquiera les dedicas unas horas a hacerles sentir que les quieres.
Ojalá te fueras a vivir al culo del mundo y dejaras de existir para nosotros. Y sí, quizás sólo en ese caso, en el caso de que estuvieras muerto, dejaría que ni siquiera tuvieras tu parte de responsabilidad económica. Sólo podemos tener de ti eso, dinero. Una pensión pequeña que me permite vivir más cómodamente con ellos. Pero no sólo es eso...es que debes pringar. También son tus hijos, también te necesitan a ti, también tienes responsabilidades. Pero claro, cuando a uno sólo le preocupa él mismo, cuando el egoísmo es lo único que te mueve....qué tienes que perder? Nada....Ahora sólo puedes ganar...más tiempo para ti, más dinero para ti, más libertad para ti....pero también algún día, espero, te des cuenta qué más puedes ganar...la soledad. Y entonces espero que tus hijos tengan la misma piedad contigo que la que tú estás teniendo con ellos: NINGUNA.
Ya sé, amigo mío, que esto no está en el camino que habíamos hablado, pero no puedo evitarlo.
lunes, 8 de febrero de 2010
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4 comentarios:
Buff lo mas cruel sera que sus hijos algun dia le paguen con la misma moneda. Lamentablemente ahora solo lo mueve su egoismo y no se da cuenta de nada mas. Muchos animos guapa!
Joer! pensaba que recapacitaría, pero veo que va de mal en peor. Yo también penso que cuando pase el tiempo, las cosas irán como tienen que ir, se recoge lo que se siembra siempre.
Besos guapa
Pues sí, es una jodida mierda, y muchos son así, ahora les preocupa su nueva vida, pasando de quienes todavía dependen de ellos, básicamente sus hijos, porque nosotras seguiríamos perfectamente adelante sin ellos en lo que tarda en cantar un gallo. Y no, con la responsabilidad económica cubierta no es suficiente, claro que otros ni eso... Y lo poco presentes que están se dedican a porculear, a amargar la existencia de quienes tratan de retomar las riendas de su vida, o lo que queda de ella, y empezar a construir una nueva, sin grandes aspiraciones, pero por lo menos con paz, calma, tranquilidad, sosiego, descanso... palabras que, mientras una de las las dos partes se empecine en no dejar vivir a la otra no van a volver a nuestro vocabulario diario...
Querría darte ánimos y decirte que todo pasará pero lamentablemente no tengo una varita mágica y sólo puedo decirte que, para tu desgracia, el padre de tus hijos lo seguirá siendo el resto de su miserable vida. Con un poco de suerte, con el tiempo, tal vez deje de amargarte tanto, o por lo menos con tanta frecuencia...
Respecto a los hijos, crecen. Y llegará un día en que se darán cuenta de quien es su padre y quien su madre, aunque ojalá no se utilizasen como arma arrojadiza... Tiempo al tiempo guapa. Un beso.
Con un poco de suerte gracias a la educación que les has dado serán personas que se darán cuenta de que el que su padre haya sido un mal padre (que ha pasado de ellos) no significa que ellos deben ser malos hijos.
La vida es dura, es dfícil, a veces nos sentimos vapuleados pero mi niña tienes que sobreponerte sobretodo por ti.
Espero que él recapacite y cambie su actitud y espero que tú encuentres la paz.
Un enorme saludo
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