No sabría cómo decirlo...cuando parece que alguien se ha puesto las botas echándote males de ojos, cuando parece que todos los astros se han conjugado en tu contra, cuando la mala suerte se personifica en tu persona rompiendo todas reglas de las probabilidades....vamos que si pisar mierda trae buena suerte yo he debido pisar millones de pétalos de rosas.
Durante el mes de enero, exactamente a finales de enero, me hice con la propiedad en solitario de mi coche y de mi ciclomotor. Eso implicaba no sólo hacer el desembolso de la cantidad para su compra, sino que todos los gastos serían exclusivamente míos. El primer fin de semana en que salí de excursión con el coche se hizo latente un problema que había empezado a anunciarse meses antes: la temperatura del motor que no había manera que bajara. No contaré los detalles macabros de cómo conseguí llegar desde la Molina a mi casa con esos excesos de temperatura. El caso es que el lunes pasado el coche entró en el taller via amigo de un amigo, sin factura y sin nada, tuve la buena suerte de acoquinar 128 eurillos por cambiar una pieza y desentaponar el radiador.
La semana última de enero, la caldera de mi casa sufrió también un exceso....de presión. Afortunadamente es una de las pocas cosas que sabía cómo solucionar, y procedí al vaciado de parte de agua del circuito. Con eso debería haberse solucionado, pero al cabo de un par de días otra vez el mismo problema...antes de llamar al servicio técnico lo intenté tres veces más yo solita....pero su reiteración implicaba una entrada de agua al circuito que debía ser solucionado por el SAT. Llamada de marras, que si hago contrato mantenimiento me ahorraré los 86 euros de la visita del técnico, y las piezas igualmente se pagarían aparte....total: 106 del contrato de mantenimiento. Llega el técnico (miércoles) (para lo que además necesito pillarme horas personales a recuperar en el curro) y me da la feliz noticia de que esa pieza es cara de huevos: unos 250....siento como se me llenan los ojos de lágrimas y el muchacho se queda a cuadros. Una vez mirada la pieza en el listado que trae resultó más barata, sólo 147 euros.
Mientras me recuperaba del palo de la caldera llegó mi hijo pequeño con unos eurillos añadiendo que me daría lo que le faltara cuando recogiera dinero....para qué?...y me dice que había perdido las gafas. El de la caldera se fue directo al lavadero huyendo de la escena...de nuevo lloro, de rabia, de mi mala suerte, de los palos que me está dando la vida.
Por fin jueves, salgo de casa pensando que nada peor me podía pasar, de hecho hablando con mi hermana habíamos estado comentando que son rachas, que las probabilidades de más desgracias era difícil...cuando mientras hablo por teléfono con mi jefe dirección a buscar mi moto veo mi moto en el suelo, con otra moto encima, y ....rota!! El jefe flipó con lo que salió por mi boca, y de nuevo notar cómo las lágrimas se agolpan....vuelvo a casa, cojo la cámara de fotos y hala! reportaje de una hostia que me deja sin moto. Cuando por fin con ayuda de un par de chavales consigo sacar la moto de encima de la mía, saco la maleta y la subo a casa, porque está destrozada sobre el asiento...llego al curro, y una llamada del cole de mis hijos...que el peque quizás lo fuera a buscar, nada grave, un golpe en el pie y hay que llevarlo a la mutua.....en la moto (rota) corro para el cole, diciendo que vale, que de acuerdo, que acepto todos los males materiales, pero que al menos no empecemos con los personales...joer! que tampoco debo pagar tan caro mi decisión de vivir sola, no?
El niño bien, gracias. La moto ha sido dada siniestro total (estoy en espera de aceptación de la compañía contraria para que me den algo por ella, sino ni eso, pero bueno, la moto tira, aunque con algo de precinto en las heriditas). El coche se ha vuelto a calentar este finde y mañana vuelvo al taller. Y yo....yo, sobreviviendo a las malditas probabilidades que se están ensañando conmigo...todo por pisar pétalos de rosas.